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¿Cuál es el funcionamiento de un organigrama horizontal?
El organigrama horizontal se ha convertido en una de las estructuras organizativas más relevantes dentro de las empresas modernas, especialmente en aquellas que apuestan por la agilidad, la autonomía y la colaboración entre equipos. Frente a los modelos tradicionales jerárquicos, este tipo de organigrama propone una organización más plana, con menos niveles de mando y una comunicación mucho más directa entre las personas que forman parte de la empresa.
Pasar de un organigrama vertical a uno horizontal no se trata solo de un cambio visual en la estructura de la empresa, sino de una transformación profunda en la forma de liderar, tomar decisiones y gestionar el talento.
Cada vez son más las organizaciones que adoptan el organigrama horizontal de una empresa para fomentar la participación activa, reducir la burocracia y potenciar el trabajo en equipo. Este modelo es especialmente habitual en startups, empresas tecnológicas, entornos creativos o compañías que operan por proyectos, donde la rapidez y la flexibilidad marcan la diferencia. De hecho, muchas empresas con organigrama horizontal logran mejorar la comunicación interna, impulsar la innovación y reforzar la responsabilidad individual de sus profesionales.
David es responsable de Recursos Humanos de una empresa en Madrid y necesita saber qué es exactamente un organigrama horizontal y sobre todo en qué se diferencia de un organigrama vertical. Solo cuando conozca el uso y las diferencias podrá mejorar la eficiencia, el compromiso y la experiencia de los empleados de la empresa en la que trabaja.
¿Cuáles son sus características principales? ¿Qué tipos de organigrama horizontal existen? ¿Qué ejemplos pueden ayudar a facilitar su comprensión? Abordaremos todas estas preguntas para ayudarte a identificar qué modelo se adapta mejor a las necesidades reales de tu organización y a la gestión del desempeño profesional.
¿Qué es un organigrama horizontal y para qué sirve?
Un organigrama horizontal de una empresa es un modelo organizativo donde prácticamente no existen niveles jerárquicos. En lugar de supervisores que controlan cada paso, encontramos equipos que trabajan de forma autónoma, interconectados y con responsabilidades repartidas.
Este tipo de estructura suele ir acompañado de metodologías modernas de liderazgo, como el liderazgo situacional y de dinámicas colaborativas orientadas a mejorar la eficiencia y el alineamiento interno, como las dinámicas de trabajo en equipo.
Además, se relaciona muy bien con entornos donde se busca fomentar la innovación y atraer talento especializado, especialmente en sectores y perfiles IT.
Los principales beneficios de los organigramas horizontales son:
Mayor autonomía en la toma de decisiones.
Comunicación más directa y transparente.
Equipos más motivados y participativos.
Reducción del presentismo laboral gracias a una mayor responsabilidad compartida.
Es decir, una empresa con un organigrama horizontal suele apostar por reuniones breves, eficientes y enfocadas a objetivos, tal como recomiendan los distintos tipos de reuniones de trabajo.
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💡Recuerda que…
El organigrama horizontal reduce o elimina los niveles jerárquicos, fomentando la autonomía de los equipos.
Facilita una comunicación interna más fluida y refuerza la colaboración transversal.
Es especialmente adecuado para empresas digitales, startups y entornos con perfiles IT.
La principal diferencia entre el organigrama horizontal y el vertical está en el grado de jerarquía y en cómo se toman las decisiones.
Existen distintos tipos de organigrama horizontal, que varían según el nivel de autonomía y especialización de los equipos.
¿Qué tipos de organigrama horizontal existen y cómo elegir el idóneo?
Aunque actualmente tendamos a hablar del organigrama horizontal como si solo existiera un único modelo, en realidad existen varios tipos de organigrama horizontal. Esa información será valiosa para los que quieran cambiar de tipo de organigrama o analizar si el que ya está en funcionamiento en la empresa es el más adecuado.
1. Organigrama horizontal simple
Es el más básico: los equipos trabajan al mismo nivel y coordinan tareas de forma conjunta. Ideal para startups o empresas pequeñas donde todos colaboran estrechamente.
2. Organigrama horizontal con áreas especializadas
Aquí sí hay distintos departamentos (marketing, IT, producto…), pero todos operan sin jerarquías formales. La coordinación depende de líderes temporales o rotativos según el proyecto.
3. Organigrama horizontal híbrido
Combina autonomía con un mínimo de estructura vertical. Perfecto para organizaciones medianas que necesitan cierto orden sin renunciar a la flexibilidad.
Elegir el mejor modelo de organigrama empresarial depende del nivel de madurez de la empresa, su cultura interna y los objetivos que persigue. Para adaptar este tipo de estructura de forma exitosa, es clave trabajar la comunicación interna, mejorar la experiencia de empleado y ofrecer capacitación profesional constante.
Y, para planificar tareas, proyectos o la transformación organizativa, es útil apoyarse en herramientas como un cronograma.
¿Qué ejemplos de organigrama horizontal existen?
Un ejemplo claro de organigrama horizontal sería el de una empresa tecnológica de tamaño medio que está organizada por equipos multidisciplinares. En lugar de contar con varios niveles jerárquicos, la empresa se estructura en equipos de proyecto formados por perfiles y departamentos distintos (desarrollo, diseño, marketing y ventas). Cada equipo gestiona sus objetivos, planifica su trabajo y toma decisiones de forma conjunta, con la figura de un líder o coordinador que actúa como facilitador, no como jefe jerárquico. La dirección general existe, pero su función principal es marcar la visión estratégica y apoyar a los equipos, no controlar cada proceso.
Para finalizar, añadir que el organigrama horizontal no es una solución universal, pero sí una alternativa cada vez más valorada por las empresas que buscan adaptarse a entornos cambiantes, fomentar la innovación y fortalecer el compromiso de sus equipos. Más allá de la estructura, su éxito depende de una cultura organizativa basada en la confianza, la comunicación clara y la responsabilidad compartida.
Comprender sus características, tipos y diferencias frente al modelo vertical permite tomar decisiones más informadas y alineadas con la realidad de cada organización. En PayFit sabemos que elegir el organigrama adecuado es, en definitiva, un paso estratégico para mejorar la eficiencia, la experiencia de las personas y el rendimiento global de la empresa.
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Preguntas frecuentes sobre el organigrama horizontal
La diferencia principal radica en el nivel de jerarquía. El organigrama vertical estructura la empresa por niveles claramente definidos y centraliza la toma de decisiones. El organigrama horizontal, en cambio, reduce esos niveles y reparte la responsabilidad entre los equipos. Esto permite mayor agilidad, más autonomía y una comunicación interna más fluida, algo clave para empresas que buscan flexibilidad y colaboración.
Un organigrama horizontal de una empresa ofrece rapidez en la toma de decisiones, disminuye la burocracia y fortalece el trabajo en equipo. Favorece la transparencia, la motivación y la participación activa del personal. Además, puede disminuir el presentismo laboral al promover entornos más responsables y autosuficientes.
Aunque es un modelo muy atractivo, puede generar confusión si no existen roles claramente definidos. Al no haber jerarquías formales, algunas decisiones pueden estancarse por falta de liderazgo. También puede resultar complicado en organizaciones muy grandes o en aquellas con procesos que requieren control estricto.
Existen varios tipos de organigrama horizontal: el modelo simple (sin jerarquías formales), el horizontal con áreas especializadas (departamentos autónomos) y el modelo híbrido (combinación de horizontalidad y un mínimo de estructura vertical). La elección depende del tamaño, la cultura y las necesidades estratégicas de la empresa.
Funciona especialmente bien en startups, empresas tecnológicas, organizaciones con perfiles IT y compañías donde la innovación es constante. También es ideal para equipos que trabajan por proyectos y necesitan una comunicación interna rápida y flexible.
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