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¿Cuál es la importancia de entender los tipos de organigramas?

Kimberlein Ríos
, HR & Legal Copywriter @PayFit
Actualizado el
7 mins
Guía de las cuestiones claves del ET para un responsable de RRHH
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Los organigramas constituyen instrumentos esenciales para estructurar equipos y facilitar la organización interna dentro de cualquier empresa. Gracias a ellos, distintos miembros de una organización, como responsables de área, coordinadores o personal operativo, pueden comprender con claridad la distribución jerárquica, así como las funciones y responsabilidades asignadas a cada puesto. 

Sin una representación gráfica de esta estructura, resultaría mucho más complejo identificar interlocutores adecuados y canalizar la comunicación interna de manera eficiente.

Contar con un organigrama adecuado facilita la comunicación y la coordinación entre departamentos y también ayuda a identificar áreas de mejora, optimizar procesos y garantizar un flujo de trabajo eficiente. Y eso es lo que quiere, siempre, cualquier empresa.

Además, conocer los distintos tipos de organigramas permite a los líderes y gerentes tomar mejores decisiones sobre la asignación de tareas, la planificación de proyectos y la gestión del talento.

Por todo eso, comprender los tipos de organigrama de las empresas es esencial para poder adaptar la estructura organizativa a las necesidades específicas de cada compañía, tanto si buscan un modelo más jerárquico como uno más colaborativo.

En este artículo nos hemos propuesto explorar cuántos tipos de organigrama existen. ¿Cuáles son sus características principales y sus ventajas? ¿Qué ejemplos prácticos y consejos existen para elegir el más adecuado según el tamaño, la cultura y los objetivos de cada empresa? Todo eso, integrando además estrategias de liderazgo situacional y dinámicas de trabajo en equipo

¿Cuál es la importancia de los organigramas en la organización?

Antes de profundizar en los distintos modelos, es útil destacar algunos aspectos esenciales sobre los organigramas y su impacto en la organización. Estos aspectos nos ayudan a entender por qué los organigramas son herramientas estratégicas para mejorar la comunicación, la eficiencia y el desarrollo de los equipos dentro de la empresa.

  • Existen distintos tipos de organigramas según la estructura y los objetivos de la empresa, lo que permite adaptar el modelo organizativo a cada realidad y etapa de crecimiento.

  • Los organigramas facilitan la experiencia de empleado al clarificar responsabilidades y flujos de información, reduciendo confusiones y mejorando la comunicación interna.

  • Conocer los tipos de organigrama de empresas ayuda a identificar posibles mejoras en la gestión de equipos, detectando duplicidades, vacíos de funciones o problemas de coordinación.

  • Son útiles para planificar la capacitación profesional y el desarrollo de talentos, al mostrar con claridad las competencias necesarias en cada puesto.

  • Pueden integrarse con otras herramientas como cronogramas y estrategias de presentismo laboral para optimizar la productividad, alineando la organización del trabajo con los objetivos operativos.

💡 ¿Sabías que…?

El organigrama es una herramienta clave para mejorar la experiencia de empleado, fomentar la motivación y garantizar que cada persona conozca claramente sus responsabilidades.

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¿Cuáles son los principales tipos de organigrama y sus características?

Como ya hemos dicho en la primera parte, existen diferentes tipos de organigramas que se adaptan a la estructura de cada empresa. Entre los diferentes tipos de organigramas empresariales, veamos cuáles son los más conocidos:

1. Organigrama vertical

El tipo de organigrama vertical es el más tradicional y uno de los más utilizados en empresas consolidadas. Muestra la jerarquía desde la dirección general hasta los niveles operativos, dejando claro quién reporta a quién y cuáles son las líneas de autoridad. Este modelo facilita el control, la toma de decisiones y la definición de responsabilidades, por lo que resulta ideal para organizaciones con estructuras claras, procesos estables y pocas funciones compartidas entre departamentos.

2. Organigrama horizontal

El tipo de organigrama horizontal pone el foco en la colaboración entre equipos, reduciendo los niveles jerárquicos y fomentando la comunicación lateral. Al priorizar la igualdad entre áreas y roles, favorece la agilidad, la innovación y la participación activa de los empleados. Es especialmente útil en organizaciones ágiles, startups o empresas creativas que valoran la cooperación y la autonomía por encima de una cadena de mando estricta.

3. Organigrama funcional 

El organigrama funcional organiza a los empleados según sus funciones o áreas de especialización, como marketing, finanzas, recursos humanos o tecnología. Este enfoque permite una mayor especialización, facilita la supervisión de procesos y mejora la eficiencia en la asignación de tareas. Además, ayuda a estandarizar procedimientos y a desarrollar el talento dentro de cada área, aunque puede requerir una buena coordinación entre departamentos.

4. Organigrama matricial

El tipo de organigrama matricial combina la jerarquía vertical con la colaboración horizontal, permitiendo que un empleado dependa de más de un superior según el proyecto o la función que desempeñe. Este modelo favorece la flexibilidad, el trabajo en equipo y el aprovechamiento de recursos especializados. Es común en empresas con proyectos complejos, entornos dinámicos y equipos multifuncionales, aunque requiere una comunicación clara para evitar conflictos de autoridad.

5. Organigrama circular

El tipo de organigrama circular representa la estructura de la empresa de forma radial, situando a la dirección en el centro y a los distintos equipos alrededor. Este diseño visual refuerza la idea de interconexión y colaboración entre áreas, reduciendo la percepción de jerarquías rígidas. Fomenta una visión global de la organización, la participación de todos los niveles y una cultura más inclusiva y orientada al trabajo conjunto.

¿Cómo elegir el tipo de organigrama adecuado para tu empresa?

Ahora que ya conoces los diferentes tipos de organigrama que existen, hay que pasar a la siguiente etapa, la de seleccionar el organigrama correcto. Eso va a depender de varios factores, como el tamaño de la empresa, la complejidad de los proyectos y la cultura organizacional. Así pues, vemos que es muy importante elegir el organigrama correcto. Para no equivocarte, te aconsejamos que respetes las fases siguientes:

⚠️ Recuerda que…

El objetivo principal es crear un organigrama que facilite la comunicación, mejore la eficiencia y permita un flujo de trabajo claro y que se adapte a los cambios y al crecimiento de la empresa. Si tienes siempre en mente este objetivo capital, será más fácil dar con el organigrama correcto y adecuado.

En definitiva, conocer y aplicar correctamente los distintos tipos de organigramas es clave para construir una estructura organizativa clara, flexible y alineada con los objetivos de la empresa. Un buen organigrama no solo define jerarquías, sino que también mejora la comunicación interna, optimiza la gestión de equipos y contribuye a una mejor experiencia de empleado. Elegir el modelo más adecuado permite anticiparse a problemas organizativos, adaptarse al crecimiento y favorecer una toma de decisiones más eficiente. 

Por ello, revisar y actualizar periódicamente el organigrama se convierte en una práctica estratégica para garantizar el buen funcionamiento y la sostenibilidad de la organización a largo plazo.

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Preguntas frecuentes sobre tipos de organigramas

Existen varios tipos de organigramas, como el vertical, horizontal, funcional, matricial y circular. Elegir uno u otro depende del tamaño de la empresa, la complejidad de los proyectos y la cultura organizacional. Por ejemplo, el organigrama vertical es ideal para jerarquías tradicionales, mientras que el horizontal fomenta la colaboración entre equipos. El organigrama matricial es útil para proyectos multifuncionales y el circular para empresas que buscan una visión global y participativa. Evaluar las necesidades específicas de la empresa y la comunicación interna es clave para elegir el tipo de organigrama correcto.

El organigrama funcional organiza a los empleados por funciones específicas, facilitando la supervisión de tareas y responsabilidades. Por otro lado, el organigrama matricial combina esta organización funcional con la colaboración entre proyectos, permitiendo que un empleado tenga más de un superior dependiendo del proyecto en el que participe. Esta flexibilidad es útil en empresas con proyectos complejos y equipos multifuncionales.

Un organigrama claro ayuda a los empleados a entender su rol, sus responsabilidades y a quién deben reportar. Esto reduce confusiones, facilita la comunicación y aumenta la eficiencia. Además, se integra con iniciativas de experiencia de empleado, fomentando la motivación y el compromiso, y permitiendo un desarrollo profesional más organizado y transparente.

El organigrama circular ofrece una visión global de la organización, mostrando cómo los distintos equipos se conectan alrededor de la dirección central. Esto fomenta la participación, la colaboración y la transparencia. También es útil para visualizar la interdependencia entre departamentos y promover una cultura más inclusiva, donde cada miembro entiende su contribución al éxito general de la empresa.