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Contrato de confidencialidad, ¿qué es?

Kimberlein Ríos
, HR & Legal Copywriter @PayFit
Actualizado el
5 mins
Guía sobre contratos de trabajo
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📌 Puntos clave

  • Un contrato de confidencialidad tiene como objetivo proteger información sensible, estratégica o privada de la empresa.
  • Puede firmarse como documento independiente o incorporarse como cláusula de confidencialidad en el contrato laboral, según el tipo de relación profesional y cláusulas adicionales del contrato de trabajo.
  • Es habitual utilizar un modelo de contrato de confidencialidad adaptado a cada situación concreta y al nivel de información que se desea proteger.
  • Este tipo de contrato puede presentarse en distintos formatos, como contrato de confidencialidad Word, PDF o como anexo de contrato de trabajo.
  • La obligación de firmar un contrato de confidencialidad depende siempre del contexto, pero debe ser proporcional, justificada y coherente con las funciones del puesto.

El contrato de confidencialidad resulta clave para evitar conflictos legales y reforzar la seguridad jurídica de la empresa. Por ello, contar con un buen modelo de contrato de confidencialidad, adaptado a cada contexto profesional y a cada contrato de trabajo, es una práctica cada vez más habitual en la gestión de personas y relaciones laborales. 

Los contratos de confidencialidad se utilizan habitualmente en el ámbito laboral, pero también en relaciones con proveedores, colaboradores externos, socios comerciales o incluso con candidatos durante procesos de selección de personal. Desde datos financieros y estrategias comerciales hasta información técnica o bases de datos de clientes, el objetivo es limitar el uso y la difusión de información considerada confidencial. Muchos empleados, incluso durante los procesos de contratación, se encuentran hoy en día sometidos a este tipo de contratos.

¿Qué significa un contrato de confidencialidad? ¿En qué situaciones puede exigirse? ¿Me pueden obligar a firmar un contrato de confidencialidad? ¿Cómo debe redactarse correctamente? Todo esto son preguntas habituales en el mundo laboral.

¿Qué es un contrato de confidencialidad y qué protege exactamente?

El contrato de confidencialidad, también conocido como NDA (por sus siglas en inglés, Non Disclosure Agreement), es un acuerdo legal mediante el cual una o varias partes se comprometen a no divulgar información confidencial a la que tengan acceso durante una relación profesional.

Cuando hablamos de qué significa contrato de confidencialidad, nos referimos a un compromiso formal que puede aplicarse a datos como:

  • Información financiera

  • Estrategias comerciales

  • Bases de datos de clientes

  • Procesos internos

  • Información técnica o tecnológica

¿Cuándo hay que firmar un contrato de confidencialidad?

Este tipo de contratos suele firmarse en el momento de hacer un contrato de trabajo, aunque también puede incorporarse posteriormente mediante un anexo de contrato de trabajo si las funciones del empleado cambian o se amplían.

Durante fases previas, como el proceso de reclutamiento, la confidencialidad también juega un papel importante. Desde el momento de hacer un anuncio de trabajo, pasando por la selección de personal o el reclutamiento interno, los candidatos pueden acceder a información estratégica que conviene proteger.

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¿Me pueden obligar a firmar un contrato de confidencialidad?

Una de las dudas más habituales es: ¿me pueden obligar a firmar un contrato de confidencialidad? La respuesta es que sí, siempre que la exigencia sea razonable y esté relacionada con el puesto de trabajo. Y como ya se ha comentado al principio, este tipo de contratos es cada vez más frecuente debido a la evolución del mundo profesional.

En el ámbito laboral, el contrato de confidencialidad puede:

  • Incluirse directamente en el contrato laboral.

  • Presentarse como una cláusula de confidencialidad del contrato laboral.

  • Firmarse como documento independiente.

Eso sí, la obligación debe ser proporcional, clara y limitarse a información realmente confidencial. No puede utilizarse para restringir derechos fundamentales del trabajador ni imponer limitaciones abusivas.

En otras palabras, el contrato de confidencialidad se ha consolidado como una herramienta imprescindible en la gestión moderna de personas, procesos y relaciones profesionales. En un entorno donde la información es uno de los activos más valiosos de las empresas, contar con contratos de confidencialidad bien definidos permite proteger datos sensibles, preservar el know-how interno y reducir riesgos legales.

💡 ¿Sabías que…?

En procesos como el onboarding, donde el empleado accede a herramientas internas, documentación sensible y procesos clave, este tipo de contratos resulta especialmente relevante. Lo mismo ocurre al seguir los pasos para contratar un trabajador, donde la formalización documental debe ser clara y transparente desde el inicio.

En definitiva, invertir tiempo en definir correctamente el alcance, la duración y las obligaciones de un contrato de confidencialidad no solo ayuda a evitar conflictos futuros, sino que refuerza una cultura de responsabilidad y protección de la información estratégica dentro de la organización.

Gracias a la posibilidad de enviar los contratos a firmar a través de PayFit, las empresas pueden agilizar este proceso, asegurar la trazabilidad documental y centralizar la gestión de la firma de forma sencilla y segura.

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Preguntas frecuentes sobre el contrato de confidencialidad

Un contrato de confidencialidad es un acuerdo legal por el que una persona se compromete a no divulgar información sensible de la empresa. Esta puede incluir datos financieros, estrategias comerciales, información técnica o bases de datos de clientes. Su finalidad es proteger el conocimiento interno y evitar un uso no autorizado.

Al firmar un acuerdo de confidencialidad, asumes la obligación de mantener en secreto la información a la que accedes por tu trabajo. Esta responsabilidad puede seguir vigente incluso después de finalizar la relación laboral, según lo pactado en el contrato.

Incumplir un contrato de confidencialidad puede acarrear sanciones laborales, incluido el despido disciplinario, y consecuencias legales si se causan daños a la empresa. La organización puede reclamar una indemnización por los perjuicios derivados de la divulgación de información confidencial.

Para hacer un contrato de confidencialidad es necesario definir qué información se protege, las obligaciones de la persona firmante, la duración del acuerdo y las consecuencias del incumplimiento. Puede firmarse como documento independiente o como cláusula dentro del contrato de trabajo.