Puntos clave sobre el contrato 300
No es temporal, es indefinido. El contrato 300 mantiene al trabajador en plantilla aunque no preste servicio todo el año.
Solo para actividad inestable. Se usa cuando la empresa tiene picos de actividad, como en hostelería, turismo o agricultura.
Jornada completa por defecto. El código 300 identifica específicamente el fijo discontinuo a tiempo completo.
El llamamiento no es opcional. Si la empresa no llama al trabajador cuando toca, se considera un despido.
Cotiza y cobra el paro entre temporadas. El trabajador tiene los mismos derechos de desempleo que cualquier indefinido en periodos de inactividad.
Debe formalizarse siempre por escrito. Sin el modelo 300 firmado, no hay validez legal para esta modalidad.
El contrato 300 es un contrato de trabajo indefinido de carácter fijo discontinuo. Se emplea en empresas cuya actividad no es igual durante todo el año: el empleado mantiene su puesto de trabajo siempre que la empresa continúe realizando la actividad que justifica el contrato.
Este tipo de contrato es beneficioso para ambas partes: para la empresa, permite adaptar la plantilla a su actividad; para el trabajador, ofrece un empleo estable aunque la actividad sea estacional o intermitente. En este artículo resolvemos las dudas más habituales sobre el contrato 300, incluida una muy frecuente: ¿qué es el llamamiento y qué sucede si no se produce?
¿Qué es el contrato 300?
El contrato 300 regula las relaciones laborales con carácter de fijo discontinuo, es decir, relaciones proyectadas en el tiempo (estables), pero no continuas. Lo habitual es que se retome cada año en ciertos periodos y se suspenda al finalizarlos.
Pese a lo que se cree, no es un contrato temporal. En realidad es indefinido: el empleado mantiene el derecho a ser llamado para el mismo puesto y sigue formando parte de la plantilla, aunque no trabaje de forma ininterrumpida durante todo el año.
¿En qué sectores es habitual el contrato 300?
Este tipo de contrato se utiliza cuando la empresa tiene un flujo de actividad no constante. El artículo 16 del Estatuto de los Trabajadores contempla, entre otros, estos supuestos:
Actividades de temporada. Sectores como la hostelería o el turismo, con negocios que operan solo en verano, o el sector agrícola, con campañas de recogida en épocas concretas.
Prestaciones intermitentes pero estables. Servicios que se repiten con periodos de ejecución ciertos, habitualmente ligados a contratas mercantiles o administrativas dentro de la actividad ordinaria de la empresa.
Cesión por ETT. Empleados cedidos por una empresa de trabajo temporal durante los periodos de inactividad de la actividad para la que fueron contratados.
Tras la reforma laboral de 2022, el contrato fijo discontinuo se ha convertido en la modalidad más potenciada para cubrir este tipo de necesidades, sustituyendo a buena parte de la contratación temporal que antes se usaba para lo mismo.
¿Es un contrato temporal o indefinido?
Es indefinido. La relación laboral no tiene fecha de finalización, aunque sí existan periodos sin prestación de servicio ni salario. Durante esos periodos, tampoco se cotiza a la Seguridad Social, pero el vínculo con la empresa se mantiene y la antigüedad no se pierde.
Guía sobre contratos de trabajo
¿Cuáles son las características y condiciones del contrato 300?
El contrato de trabajo 300 se caracteriza por los siguientes rasgos:
Indefinido con periodos de actividad e inactividad. No hay fecha de fin, pero sí interrupciones previsibles.
Derecho a mantener el puesto. Siempre que la empresa continúe la actividad que justifica el contrato.
Cotización común y derecho a paro. El trabajador cotiza igual que cualquier indefinido y puede cobrar desempleo en la inactividad.
Forma escrita obligatoria. El contrato puede ser individual o colectivo, pero siempre por escrito.
La jornada debe reflejarse de manera orientativa en el contrato, sin perjuicio de concretarse en el momento del llamamiento.
En la práctica, el fijo discontinuo puede ser a tiempo completo o a tiempo parcial, aunque conviene tener en cuenta un matiz administrativo importante: El código 300 identifica específicamente el fijo discontinuo a jornada completa, mientras que la modalidad a tiempo parcial se comunica a la Seguridad Social con un código distinto. Puedes consultar el resto de códigos en nuestra tabla de códigos de contratos de la Seguridad Social.
¿Qué ventajas tiene el contrato 300 frente a otras modalidades?
El contrato 300 presenta ventajas tanto para la empresa como para el trabajador:
| Para la empresa | Para el trabajador |
|---|---|
| Acceso a bonificaciones y reducciones al ser un contrato indefinido. | Derecho a prestación por desempleo durante los periodos de inactividad. |
| Mantenimiento de un equipo experimentado, ahorrando costes de formación y selección. | Garantía de estabilidad en el empleo, con condiciones similares a un indefinido ordinario. |
| Reducción de los gastos de procesos de contratación repetidos. | Mayor compensación en caso de despido, computando el tiempo de inactividad como antigüedad. |
| Adaptabilidad a las fluctuaciones estacionales de la carga de trabajo. | Exención de cotizar a la Seguridad Social durante los periodos de inactividad. |
¿En qué se diferencia del contrato 100 y del contrato 200?
En el ámbito de la cotización a la Seguridad Social, los códigos 100, 200 y 300 identifican distintas modalidades de contratación indefinida:
| Código | Modalidad | Jornada |
|---|---|---|
| 100 | Indefinido ordinario | Completa |
| 200 | Indefinido ordinario | Parcial |
| 300 | Indefinido fijo discontinuo | Completa |
Puedes consultar en detalle ambas modalidades en nuestros artículos sobre el contrato 100 y el contrato 200.

¿Sabías que...?
Los números de los contratos siempre significan algo: el contrato 100 es el indefinido a tiempo completo estándar, y el contrato 130 es su equivalente para trabajadores con discapacidad.
¿Qué es el llamamiento en el contrato 300?
El llamamiento es la comunicación que la empresa realiza al trabajador para que se incorpore de nuevo a su puesto. Por ejemplo, la que reciben los cocineros de un comedor escolar en septiembre, al inicio del curso.
No existe un procedimiento estándar para hacerlo: la ley solo exige que se realice conforme a lo establecido en el convenio colectivo. El artículo 16.3 del Estatuto de los Trabajadores establece que será el convenio colectivo, o en su defecto el acuerdo de empresa, el que fije los requisitos formales del llamamiento.
En todo caso, debe hacerse por escrito o por un medio que deje constancia, indicando con precisión las condiciones de la incorporación y con la antelación adecuada.
Además, es importante tener en cuenta que si la empresa no ejecuta el llamamiento cuando debería, se entiende que existe un despido, ya que no se cuenta más con el trabajador para su puesto. En ese caso, el trabajador puede interponer una papeleta de conciliación por despido improcedente.

¿Sabías que…?
El SEPE ofrece el modelo 192, "Llamamientos para Fijos Discontinuos", para dejar constancia formal de cada llamamiento.
¿Qué debe incluir el contrato 300 para tener validez?
Para que un contrato 300 (o fijo discontinuo) tenga validez, debe formalizarse por escrito. Una plantilla de contrato indefinido en modalidad 300 debe incluir, entre otros, estos elementos:
Datos de la empresa: CIF, razón social, domicilio social, país, etc.
Datos de la Cuenta de Cotización: régimen, código y actividad económica.
Datos del centro de trabajo: país y municipio.
Datos del trabajador: nombre, DNI, fecha de nacimiento, número de afiliación a la Seguridad Social, etc.
Cláusulas: puesto de trabajo, condición de fijo discontinuo, duración, jornada, distribución horaria, llamamiento, retribución, vacaciones anuales, convenio colectivo aplicable, etc.
El SEPE ofrece el formulario oficial de contrato de trabajo para fijos discontinuos ajustado a la modalidad 300. El contrato fijo discontinuo exige coordinar correctamente los llamamientos, los periodos de actividad e inactividad, la jornada y su reflejo en la nómina. El llamamiento sigue correspondiendo a la empresa conforme al convenio colectivo y al acuerdo aplicable.
Con Payfit, el equipo de expertos laborales ayuda a gestionar los cambios contractuales y a incorporar correctamente las altas, bajas, periodos de actividad e incidencias al proceso de nómina. La empresa mantiene visibilidad sobre la información y puede revisar y aprobar el resultado sin depender de hojas de cálculo, correos o comprobaciones manuales entre distintos sistemas.
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