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¿La reducción de la jornada de trabajo, en qué consiste?

Kimberlein Ríos
, HR & Legal Copywriter @PayFit
Actualizado el
6 mins
Plantilla de registro de jornada laboral
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En las últimas semanas, ha resonado intensamente en los medios la propuesta de una nueva jornada laboral en España, que contempla la reducción de las actuales 40 horas a 37,5 horas semanales para el año 2025. Esta medida busca mantener el salario sin incrementar el límite de horas extras permitidas (80 horas al año). La productividad, como uno de los conceptos más debatidos, muestra opiniones divididas: algunos argumentan que un horario de trabajo más corto podría elevar la productividad mejorando la concentración y eficiencia, mientras que otros sugieren que las horas de trabajo deberían ajustarse según la productividad que se observe a lo largo del tiempo. 

Este debate subraya la complejidad del equilibrio entre las demandas laborales y la calidad de vida de los trabajadores, y pone de relieve la necesidad de un análisis detallado sobre cómo la reducción de jornada podría repercutir tanto en la economía como en el bienestar social.

¿Qué son las reducciones de jornada?

La reducción de la jornada laboral implica disminuir las horas que un trabajador dedica a su empleo diario o semanal. Aunque comúnmente se solicita para cuidar de familiares, existen otros motivos para pedirla. 

En España, tanto empleados como empleadores pueden solicitarla bajo el artículo 37.5 del Estatuto de los Trabajadores, que permite ajustes de entre un octavo y la mitad del horario laboral habitual. Esta normativa, junto con la ley 39/1999, fomenta la conciliación de la vida laboral y familiar, facilitando así un equilibrio más saludable entre el trabajo y las responsabilidades personales. 

Por otro lado, el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores regula situaciones donde la reducción del horario laboral o la suspensión del contrato se debe a causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o de fuerza mayor. En estos casos, la reducción puede oscilar entre un 10% y un 70% del horario laboral habitual, dependiendo de la gravedad y naturaleza de la situación enfrentada por la empresa. Estas disposiciones aseguran que tanto trabajadores como empleadores tengan la flexibilidad necesaria para adaptarse a circunstancias cambiantes, manteniendo al mismo tiempo la viabilidad operativa y económica de la empresa. 

Plantilla de registro de jornada laboral

¿Qué tipos de jornadas laborales existen?

En España, la legislación laboral permite la reducción de jornada laboral por causas específicas, destacando aquellas relacionadas con la maternidad, paternidad y el cuidado de familiares enfermos. Además, también se pueden solicitar reducciones de jornada por otros motivos, aunque esto conlleva una disminución proporcional del salario.

Por ello, los principales tipos de jornadas laborales reducidas en España son: 

  • Maternidad y paternidad

  • Lactancia

  • Cuidado de familiar enfermo

  • Hospitalización

💡 ¿Sabías qué?

Todo trabajador tiene la opción de pedir una reducción de jornada voluntaria y sin tener que especificar un motivo concreto. No obstante, es necesario que esta solicitud se negocie con el departamento de Recursos Humanos de la empresa y que el empleado demuestre que dicha reducción no comprometerá su rendimiento laboral.

En todos estos casos, el Área de Recursos Humanos juega un papel crucial en la evaluación y aprobación de las solicitudes de reducción de jornada, considerando tanto las necesidades empresariales como las del trabajador.

¿Cuáles son las ventajas de la reducción de la jornada de trabajo?

Reducir las horas laborales diarias ha sido un punto de discusión constante a lo largo de la historia. Tradicionalmente, la norma internacional, y la más aceptada por entidades públicas, se establece en una jornada de ocho horas diarias, cinco días a la semana, sumando un total de cuarenta horas. Esta duración fue instaurada hace más de un siglo con el Tratado de Versalles, reemplazando jornadas extenuantes de catorce horas diarias, siete días a la semana. 

El cambio de catorce a ocho horas trajo mejoras significativas tanto en la productividad empresarial como en la calidad de vida de los trabajadores. Esta evolución ha continuado hasta la actualidad, con muchas empresas considerando reducciones adicionales en las horas de trabajo.

Los beneficios de una jornada reducida son múltiples:

  • Aumento de productividad.

  • Optimización del tiempo.

  • Menos bajas por enfermedad.

  • Reducción de la contaminación.

  • Creación de empleo.

  • Mejor equilibrio vida-trabajo.

  • Reducción del absentismo laboral. 

  • Retención de talento.

Estos puntos reflejan cómo una jornada laboral reducida no solo beneficia a los trabajadores en su vida personal, sino que también puede tener un impacto positivo y sustancial en la productividad y el ambiente laboral.

¿Cómo solicitar la reducción de jornada?

Para iniciar el proceso de solicitud de reducción de jornada, es necesario enviar una comunicación escrita a tu empresa con, al menos, 15 días de antelación, especificando las fechas de inicio y finalización de la reducción deseada, basadas en tus necesidades personales. Si la solicitud es rechazada, el trabajador tiene la opción de tomar acciones legales para defender sus derechos.

Una vez que la empresa notifique a la Seguridad Social sobre este cambio, el trabajador podrá empezar a disfrutar de su nueva jornada reducida. Los pasos a seguir son claros:

1. Redactar y enviar una solicitud por escrito a la empresa con 15 días de antelación, incluyendo las razones de tu petición.

2. La empresa recibirá la solicitud y la comunicará a la Seguridad Social.

3. La empresa procederá a implementar la reducción de la jornada laboral por el periodo acordado.

🚨 Recuerda qué…

Es importante notificar a tus trabajadores que, en el momento de solicitar una reducción de jornada, el salario disminuirá proporcionalmente dependiendo de las horas que la persona en cuestión deja de realiza

4. Cuando el trabajador desee regresar a su jornada completa de ocho horas, simplemente deberá notificar a su empresa con al menos quince días de antelación.

En otras palabras, el proceso es directo y no deberías tener reparos en solicitarlo, ya que es un derecho laboral reconocido. Concluir sobre la reducción de jornada es reflexionar sobre su doble impacto: permite a los empleados equilibrar mejor sus responsabilidades laborales y personales, mientras plantea desafíos en la planificación y compensación para los empleadores. 

En ese sentido, herramientas como PayFit pueden desempeñar un papel crucial en simplificar la transición, garantizando que la gestión de la nómina y las condiciones laborales se manejen con precisión y eficiencia.

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Preguntas frecuentes sobre la reducción de la jornada de trabajo

La reducción de la jornada laboral es la disminución del número de horas de trabajo respecto de la jornada ordinaria legal o convencional. Puede ser voluntaria, pactada, legal o derivada de medidas colectivas. Como regla general, conlleva una reducción proporcional del salario, aunque la persona trabajadora mantiene el resto de sus derechos laborales, como la antigüedad, las vacaciones o la protección frente al despido, con particularidades en materia de cotización a la Seguridad Social según el tipo de reducción.

Numerosos convenios colectivos incluyen jornadas inferiores a la máxima legal o regulan expresamente la reducción de jornada, especialmente en sectores como banca, seguros, metal, consultoría, comercio o tecnología. Estas reducciones suelen articularse mediante jornadas anuales más cortas, jornadas intensivas, bolsas de horas o derechos de reducción vinculados a la conciliación, por lo que siempre debe atenderse al convenio colectivo aplicable a la empresa.

Con carácter general, la empresa no está obligada a reducir la jornada laboral de forma unilateral. No obstante, la reducción resulta obligatoria cuando deriva de un derecho legal de la persona trabajadora, cuando lo impone el convenio colectivo aplicable o cuando se acuerda en el marco de medidas colectivas como los ERTE de reducción de jornada. Fuera de estos supuestos, la reducción requiere acuerdo entre empresa y trabajador.

La reducción de jornada debe formalizarse por escrito, normalmente mediante un anexo al contrato o un nuevo contrato en caso de conversión a tiempo parcial. Además, debe reflejarse en el sistema de registro horario y comunicarse a la Seguridad Social cuando afecte a la jornada y a la cotización, indicando el alcance de la reducción, la distribución horaria y su duración.

La reducción de jornada se regula principalmente en el Estatuto de los Trabajadores, en concreto en el artículo 34 sobre jornada de trabajo, el artículo 37 relativo a las reducciones por conciliación, el artículo 12 sobre trabajo a tiempo parcial, el artículo 41 sobre modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo y el artículo 47 en materia de reducción de jornada por causas económicas, técnicas, organizativas o productivas.

La jornada máxima legal es de 40 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual. Además, la ley establece límites como un máximo general de nueve horas diarias, un descanso mínimo de doce horas entre jornadas y un descanso semanal de día y medio ininterrumpido, sin perjuicio de que los convenios colectivos puedan fijar jornadas inferiores.

La reducción de jornada es una herramienta clave de conciliación, ya que permite a las personas trabajadoras atender responsabilidades familiares o personales, reducir la carga de trabajo y mejorar su calidad de vida. Por este motivo, muchas reducciones vinculadas a la conciliación cuentan con una protección legal reforzada frente a decisiones empresariales desfavorables.

Se benefician especialmente de la reducción de jornada las personas con responsabilidades familiares, así como quienes trabajan en sectores con elevada carga física o mental, como sanidad, educación o servicios sociales. También resulta especialmente relevante en sectores con convenios colectivos avanzados en materia de jornada, como banca, seguros o tecnología, y para colectivos que requieren medidas de adaptación, como personas de mayor edad.

La negociación colectiva desempeña un papel esencial en la regulación de la reducción de jornada, ya que permite mejorar y concretar los límites establecidos por la ley. A través de los convenios colectivos se pueden fijar jornadas inferiores a la máxima legal, establecer sistemas de distribución irregular del tiempo de trabajo, regular reducciones de jornada por motivos de conciliación o introducir fórmulas de flexibilidad que adapten la jornada a las necesidades del sector o de la empresa, siempre respetando los mínimos legales.

La reducción de la jornada laboral no es obligatoria con carácter general para todos los empleados. Solo resulta exigible cuando existe un derecho legal individual, cuando así lo establece el convenio colectivo aplicable o cuando deriva de una medida colectiva acordada o impuesta conforme a la normativa laboral. En ausencia de estos supuestos, la reducción de jornada requiere el acuerdo entre la empresa y la persona trabajadora y no puede imponerse de forma unilateral.